La enfermedad coronaria no implica automáticamente un stent o un bypass. Primero se valoran diagnóstico, síntomas, riesgo isquémico, función ventricular, comorbilidades y anatomía coronaria. Después se comparan tratamiento médico, PCI y CABG según el caso.
Confirmar diagnóstico y riesgo antes de revascularizar
La estrategia europea actual combina probabilidad clínica, pruebas no invasivas y coronariografía invasiva cuando está indicada. No toda estenosis requiere intervención inmediata.
- Síntomas y factores de riesgo cardiovascular
- ECG, ecocardiografía y analítica
- TC coronaria o imagen funcional cuando corresponda
- Coronariografía invasiva si está indicada
- Función ventricular izquierda y valvulopatía asociada
El tratamiento médico sigue siendo fundamental
El control de factores de riesgo, estilo de vida y medicación preventiva o antianginosa continúa siendo importante incluso cuando se realiza PCI o CABG.
PCI y stent son una vía posible de revascularización
PCI trata determinadas estenosis mediante catéter. La conveniencia depende de anatomía, síntomas, complejidad de la enfermedad y beneficio esperado.
CABG puede ser preferible en enfermedad compleja
La cirugía de bypass puede aportar ventajas en determinados pacientes con enfermedad multivaso o tronco común compleja y en otros perfiles de alto riesgo. La decisión debe individualizarse.
Documentación para revisión internacional
Conviene solicitar una valoración global y no solo un precio para stent o bypass.
- TC coronaria o coronariografía con imágenes
- Informes de PCI/stents o bypass previos
- Ecocardiografía
- Pruebas de esfuerzo o funcionales si existen
- Medicación actual, función renal, diabetes y comorbilidades
Fuentes y revisión
Fuentes revisadas por última vez 2026-09-11.