Los tumores hipofisarios son problemas neurológicos y endocrinos
Una masa selar no debe evaluarse solo con RM. La función de la hipófisis exige estudio hormonal antes y después de una intervención.
Definir si el adenoma es hormonalmente activo
Prolactina, hormona de crecimiento, ACTH y posibles déficits hipofisarios modifican de forma importante el plan terapéutico.
- Analíticas hormonales actuales y previas
- Pruebas dinámicas si se realizaron
- Tratamiento hormonal sustitutivo o supresor
- Informes de endocrinología
- Síntomas de exceso o déficit hormonal
RM y evaluación visual definen el efecto de masa
Los tumores grandes pueden comprimir nervios ópticos o quiasma. Cuando hay alteraciones visuales, conviene revisar las imágenes originales junto con campimetría y evaluación oftalmológica.
El prolactinoma es una excepción importante al enfoque quirúrgico inicial
Heidelberg señala que los prolactinomas suelen tratarse primero con medicación. La cirugía puede plantearse si los fármacos no controlan adecuadamente el tumor o producen efectos adversos importantes.
La cirugía transesfenoidal suele llegar a la hipófisis por la nariz
Freiburg, Charité y Heidelberg documentan abordajes transesfenoidales microscópicos y/o endoscópicos para muchos tumores hipofisarios. La craneotomía se reserva para anatomías seleccionadas.
El seguimiento incluye función hormonal, resto tumoral y visión
Después de la cirugía puede cambiar la función hipofisaria. Conviene planificar controles endocrinos, imagen posoperatoria y seguimiento oftalmológico antes del viaje.
- RM selar actual y previa en DICOM
- Analítica hormonal y pruebas funcionales
- Campimetría y evaluación ocular
- Medicación actual
- Cirugía y anatomía patológica previas
- Pregunta concreta: observar, tratar médicamente, operar, reoperar o irradiar
Fuentes oficiales
Fuentes revisadas por última vez el 2026-09-01. Las vías clínicas, los criterios de selección y los procesos hospitalarios pueden cambiar; confirma los requisitos actuales directamente con el centro tratante.